Tratamiento de datos

Qué hago con lo que me escribes

Sin letra pequeña ni jerga legal innecesaria. Si me escribes por el formulario de contacto, esto es exactamente lo que pasa con tus datos.

Casi todas las páginas de tratamiento de datos están escritas para protegerse, no para entenderse. Esta intenta lo contrario: que sepas, en castellano normal, qué pasa exactamente cuando me escribes, sin que tengas que confiar a ciegas. La idea de fondo es sencilla y la verás repetida: pido lo mínimo, lo uso solo para lo que te he dicho y no hago negocio con ello.

Quién soy y quién responde

Soy 686f6c61, autor del facsímil Inteligencia artificial para gente curiosa. No hay una empresa detrás ni un equipo de marketing: soy yo quien lee lo que envías y quien te contesta. Si quieres hablar conmigo sobre cualquiera de estos puntos, el camino es el mismo que para todo lo demás, el formulario de contacto.

Qué datos recojo, exactamente

Solo los tres campos que rellenas tú en el formulario: tu nombre, tucorreo y tu mensaje. No pido teléfono, ni dirección, ni ningún dato que no necesite para responderte. No te hago preguntas de más por si acaso, que es la forma más habitual de acumular información que luego nadie sabe para qué sirve.

Tampoco intento averiguar quién eres por detrás: no construyo un perfil contigo, no cruzo lo que me cuentas con otras fuentes y no te sigo de una página a otra. Si tu mensaje incluye datos personales tuyos o de terceros, te pido que metas solo los imprescindibles, porque cuanto menos viaje, mejor para todos.

Para qué los uso, y para qué no

Los uso para una sola cosa: leer tu mensaje y responderte. Nada más. No te apunto a ninguna lista, no te mando publicidad, no comparto tu correo con terceros para que te escriban y, por supuesto, no lo vendo. Si algún día quisiera usar tus datos para algo distinto de contestarte, tendría que pedirte permiso otra vez, porque ese permiso es justo lo que ahora me autoriza.

En qué me apoyo para tratarlos

La base legal es tu consentimiento: lo das de forma expresa al marcar la casilla antes de enviar, y por eso esa casilla no viene marcada de antemano. Es un permiso que puedes retirar cuando quieras, sin tener que justificarte: basta con pedírmelo por elformulario de contacto y dejaré de tratar tus datos y los borraré, salvo que necesite conservar algo por una obligación legal concreta.

Por dónde pasan tus datos

Cuando envías el formulario, tu mensaje viaja hasta mi correo a través deResend, un proveedor especializado en el envío de correo que actúa como encargado del tratamiento por mi cuenta y solo para esto. Es la única tercera parte que toca tu mensaje en el camino, y lo hace para entregarlo, no para usarlo. Una vez que llega a mi bandeja, ahí se queda y soy yo quien lo gestiona.

Cuánto tiempo los conservo

El tiempo justo para atender tu mensaje. Si abrimos una conversación, mientras dure y tenga sentido mantener el hilo. Cuando deja de hacer falta, lo borro: no guardo correos viejos por inercia ni «por si acaso». No hay un archivo eterno de quién me escribió y cuándo.

Cómo los protejo

El envío del formulario va cifrado en tránsito (la web se sirve por HTTPS), y trato tu mensaje con la misma discreción con la que me gustaría que trataran los míos. Aun así, ninguna medida es infalible, así que te repito el consejo de antes: no metas en el mensaje datos sensibles que no hagan falta para lo que quieres contarme.

Qué puedes pedirme

Sobre lo que me hayas enviado, puedes ejercer tus derechos en cualquier momento: pedirme que te diga qué tengo tuyo, que lo corrija si está mal, que lo borre, o retirar el consentimiento que diste. No necesitas un formulario especial ni una fórmula legal; escríbeme por elformulario de contacto y lo resuelvo lo antes que pueda. Si crees que no he hecho las cosas bien, también puedes acudir a la autoridad de protección de datos que te corresponda.

Sobre el resto del sitio

Leer el facsímil no te exige darme ningún dato personal: puedes recorrerlo entero sin escribirme nunca. Para mantener la web uso medición de uso y registro de errores, que me sirven para saber qué se lee y para enterarme si algo se rompe, no para identificarte como persona ni para perseguirte. Este documento cubre, sobre todo, lo que me envías a través del formulario de contacto, que es el único punto donde me das datos a propósito.